Cuando el croata Ivica Olić llegó al Bayern Munich en Julio del 2009, procedente del Hamburgo, su lugar en el equipo parecía ser muy claro: el banco de suplentes. Por delante tenía atacantes de la talla de Miroslav Klose y Mario Gómez. Además, otro destacado delantero como Luca Toni se encontraba en la última fase de recuperación de una grave lesión. Es decir, que Olić corría desde atrás.
Sin embargo, lejos de darse por vencido, Ivica dejó todo en cada entrenamiento, esperando su oportunidad. La misma llegó el 8 de Agosto, frente al Hoffenheim, y Olić marcó un gol para el conjunto bávaro. El delantero croata se transformó rápidamente en uno de los preferidos de la afición, y en jugador fijo en la formación del Bayern.
Ivica está siendo una de las revelaciones de la Champions League. Convirtió un tanto decisivo frente al Manchester United en Cuartos de Final, y un inolvidable “hat trick” (“tripleta”) en Semifinales ante el Lyon francés.
Ahora Olić intentará seguir haciendo historia el 22 de Mayo en Madrid, cuando el Bayern se enfrente al Inter de Milán por la final del máximo certamen europeo. Sería un merecido premio al esfuerzo.
Abril 29, 2010